Y jamás te sentí vacío ni siquiera en el extremo merezco, sobre el rubor de mi vida, heme encontrado con mis cabezas y mis manos libre, amás y te mentís tardío ni en tierra en la que me temo venzo, justo en el temor de vivirla. Reme en contrato con mis rarezas y mi vano liebre, damas y manatís perdido, si es fiera la sospecho y rezo, susto en la escama de una mirla. Démen un rato con mis maneras y mi vaso nieve, en Bahamas y de raíz crápula en su tierra alohechopecho, busco en mi cama alguna vanidad que he burlado de mil rameras ¿acaso hierve?
¿Hierve? Dime ¿Hierve?
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1 comentarios:
Al manatí, una guía té.
Si la nieve es amarilla, no la pongas en un vaso.
Si salen burbujas, ha hervido.
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